SANAR

El Libro de Un Curso de Milagros define la sanación como un perdón y recalca que, para que sea cierto ese perdón sólo puede darse cuando comprobamos por nosotros mismos, que no hay nada que perdonar. Realmente, es deshacer una forma de percibir errónea.

Según la perspectiva de la BioTMR, se resume en observar fuera para sanar dentro.

La perspectiva de dolor, sea nuestra o de nuestros antepasados, inconsciente, cumple las cuatro reglas que expone el Dr. Hamer para que produzca enfermedad: no expresado en su emoción profunda, intenso, vivido como no soluble e inesperado o sorpresivo.
Este trauma se expresa en arquetipos. Un arquetipo es lo que relaciona los cuatro niveles: físico, mental, emocional y espiritual, así como dentro y fuera, por lo tanto, a veces aparenta no ser el mismo problema, obstáculo o enfermedad, aunque para el inconsciente, sí lo sea.

Es muy importante conocer el lenguaje en que se comunica el inconsciente, ya que con ello somos capaces de ver los traumas-programa reales y no por parte. Si eliminamos un programa en un aspecto y no al completo, las partes no solucionadas retroalimentan con los otros niveles y acabamos reproduciendo el arquetipo completo de nuevo, con el tiempo, sin darnos cuenta.

Un trauma o enfermedad es un obstáculo para fluir la e-moción, -eso que llaman chacras bloqueados-. La emoción es arquetípicamente el agua, la vida, y todos sabemos que el agua estancada acaba pudriéndose.

Hay un refrán: “divide y vencerás”, o, separa y vencerás… haz creer que tu hermano no eres tú en algún sentido, que no tiene nada que ver contigo y habrás ganado la batalla… de la culpa y el castigo.
Sanar es comprender que lo que se manifiesta fuera de nosotros lo estamos reproduciendo dentro, de alguna forma, y, como decía Krishnamurti, si, realmente lo hemos comprendido, actuamos en consecuencia, es decir, dejamos de reproducirlo, porque vemos esta realidad, tal cual es.

Para dejar de reproducirlo hay que entender que ese patrón es aprendido de mis padres, abuelos, ciudad, región país…Como una impronta mental, como un patito aprende a seguir un coche teledirigido, que no es su mamá.

Perdonar, sanar es experimentar por nosotros mismos que un programa que llevo es una ilusión, un patrón inconsciente y que puedo percibir nuevas perspectivas. Si las imagino, las veo.

Un programa filtra otras perspectivas posibles y las consolida sólo en una sin que percibamos que esto es así, de forma inconsciente. Por eso se llama programa, “bucle creador de experiencia”.

Ver algo real, visualizar, imaginar o soñar es lo mismo para nuestro cerebro, de hecho, se activan las mismas zonas cerebrales.

Perdonar es vivenciar, no sólo mental, sino emocionalmente, que lo que me hacen desde fuera, me lo estoy haciendo yo dentro, de alguna manera, en algún sentido y que es sólo un reflejo. Por eso lo “negativo” y lo “positivo” son, en realidad, lo mismo, ying-yang, luz-sombra.

“La noche oscura del alma” tiene que ver con traer para nosotros esa energía de “agresión” hacia fuera, para transmutarla, es decir, transmutarnos.

Cuando compruebo por mí mismo que lo/quien más daño emocional me hizo/hace, es justo aquel que mejor refleja mi interior, puedo cambiar, y verdaderamente, PERDONAR.

Plutón  representa la sombra, pero también nuestro poder.

Allí donde está Plutón en nuestra carta tenemos el mayor dolor, pero también la mayor posibilidad de evolución.

Para cualquier consulta o duda sobre el proceso de inscripción, requisitos, etc…

Teléfono Fijo : +34.966.783.142 Móvil: +34.605.957.207

E-mail: mariaangelesgc@yahoo.es

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